Un inodoro que convierte las heces en tierra fértil para cultivo

Bolivia se convirtió en el escenario de un novedoso invento que podría ayudar a mejorar la calidad de la tierra y, por qué no, del medio ambiente. Se trata de un innovador inodoro que convierte los desechos humanos en abono, sin utilizar agua en el proceso. 

Un vecino de La Paz, llamado Pedro, construyó este “baño seco” hace 17 años y aún lo utiliza, ya que asegura que este inventó lo ayuda a ahorrar entre 6 y 10 litros de agua cada que se usa. 

En vez de agua, el hombre utiliza borra de café, tierra seca o aserrín para cubrir sus heces. Estos desechos caen en un balde donde una gran cantidad de lombrices californianas se encargan de transformar los excrementos en tierra fértil

De acuerdo con Pedro, en una sola cucharada de la tierra generada por el trabajo de las lombrices en las heces “hay más vida que humanos sobre el planeta”. 

¿Qué hay de la orina?

Si bien este “baño seco” es una gran herramienta para transformar el excremento en tierra fértil, también aprovecha los beneficios que puede aportar la orina en este proceso. Esto se debe a que el pis, separado y canalizado, es utilizado como fuente de fosfato, uno de los nutrientes más importante y escasos para plantas. 

Es tanta la escasez de este nutriente a nivel mundial que Alemania obligará a las ciudades de más de 50.000 habitantes a recuperarlo a través de distintos métodos. 

En este sentido, este sistema puede convertirse en una gran alternativa, dado que no genera olor, no contamina, no gasta y enseña que hasta los desechos, como el excremento, pueden transformarse en una buena herramienta para el medio ambiente si se deja de verlos despectivamente y se aprende a trabajar sus beneficios. 

Un inodoro que cuida del medio ambiente: una tendencia que crece cada vez más

En varios países del norte de Europa, como Suecia, Noruega y Alemania, crece la tendencia del uso de baños secos o ecológicos. Esta alternativa busca reducir el consumo de agua potable, evitar la contaminación de napas y transformar los desechos humanos en compost seguro.

También en zonas rurales de Canadá, Estados Unidos y Australia se adopta este sistema, especialmente en viviendas autosustentables o fuera de red. Allí, la conciencia ambiental y la necesidad de optimizar recursos naturales impulsan su implementación.

El baño seco no requiere agua para funcionar y su mantenimiento es sencillo. Con una correcta ventilación y separación de residuos, puede ser una solución higiénica y sustentable frente a las crecientes crisis hídricas globales.

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